Cómo elegir una lija para madera

como elegir una lija para madera

Preparar una superficie, construcción u objeto de madera, es un proceso sumamente complejo, el cual requiere el uso de diferentes instrumentos; siendo la lija, uno de los más importantes. El proceso de lijado puede requerir diferentes tipos de lija, esto dependerá de la madera, así como también del acabado que se desee lograr. Por lo tanto, es fundamental conocer distintos aspectos de interés sobre cómo elegir una lija para madera.

¿Qué es y para qué sirve la lija de madera?

La lija para madera, también conocida únicamente como lija, es una herramienta que se fabrica con materiales abrasivos; los cuales, hacen que este instrumento sea ideal para eliminar imperfecciones. Esto debido a que, con la fricción permite desintegrar cualquier tipo de material que sobresalga o se encuentre en la madera.

Estas herramientas son indispensables para el tratado de la madera, y la razón de ello es que, permiten que la madera se encuentre en las mejores condiciones para la aplicación de barnices y bases de pintura. Asimismo, el lijado también puede ser empleado para mejorar el aspecto de la madera, ya que facilita la eliminación de defectos visuales.

Tipos de lija

Al momento de buscar una lija para madera en el mercado, es posible encontrar una extensa variedad de opciones. Esto debido a que, se elaboran modelos que puedan adaptarse a los diferentes tipos de maderas que existen; así como también, que puedan ofrecer distintos tipos de resultados y adaptarse a cualquiera de los objetivos que se puedan tener.

Por lo tanto, para elegir correctamente una lija para madera, es necesario tener presente cuáles son las más utilizadas y qué objetivos cumplen. En este sentido, los tipos de lijas para madera pueden dividirse en dos grupos, siendo estos: las lijas de mano y las eléctricas.

Lijas de mano

Son todas aquellas que se emplean de forma manual, y resultan muy utilizadas para tratar objetos con formas complejas, así como también aquellos que no son demasiado grandes. Por ejemplo, cuadros, puertas, mobiliario, entre otros. Todo esto dependerá del tipo de lija empleada, pues dentro de esta clasificación es posible encontrar diferentes alternativas, entre las cuales se encuentran:

  • Lija de papel: Suelen venir en láminas, o también junto a un taco de madera, esto evita que se caliente la hoja y cause daños. Esta alternativa es ideal para trabajos simples y rápidos. Las lijas de papel varían en tipos, pues hay aquellas muy gruesas, gruesas, intermedias, finas y muy finas.
  • Esponja para lijar: También llamadas esponjas abrasivas, se usan al seco o bajo el agua. Se adaptan a cualquier tipo de forma, pues son altamente versátiles. De esta herramienta se puede encontrar la versión basta y la fina.
  • Limas: No son demasiado utilizadas en la madera, pero sí existen casos en los que son muy útiles para alisar y complementar el proceso de lijado. Hay muchos tamaños y formas, pudiendo ser planas, redondas, triangulares, o de media caña.
  • Escofinas: Tienen gran similitud con las limas, pero la diferencia es que no solo ayudan a alisar, sino a dar forma. Sus dientes son más gruesos y fuertes que los de las limas, y se encuentran disponibles bajo tres modelos: plana, de media caña y redonda.  
  • Lana de acero: No es una lija, pero se utiliza para el lijado, debido a que puede eliminar defectos de la madera, así como limpiar y matizar barnices, ayudar en la aplicación de cera para madera, entre otros. La lana de acero está disponible en versión gruesa, fina e intermedia.

Lijas eléctricas

A fin de automatizar el trabajo, aumentar la eficiencia y lograr un acabado perfecto, se utilizan las lijas eléctricas. Se trata de un equipo electrónico con una lija integrada, el cual ejecuta movimientos constantes que permiten eliminar todas las imperfecciones de una superficie de madera. A pesar de que son muchas las lijas eléctricas que se pueden encontrar en el mercado, las más útiles y populares, son las siguientes:

  • Mouse o Delta: Es una herramienta muy útil y se caracteriza por ser ideal para superficies planas y amplias. Posee una forma en punta o pico, lo cual permite lijar rincones con facilidad. Por lo que, es ideal para lijar pisos, armarios, mesas, entre otros.
  • Banda: Posee una gran efectividad y poder de lijado, por lo que se debe usar sin parar en ningún momento. El modo de utilizar estas lijas es en sentido de las vetas de la madera. Es ideal para lijar grandes superficies y lo mejor de todo, es que puede utilizarse como herramienta estacionaria si se desea (solo se deberá fijar con el complemento ideal a un banco de trabajo).
  • Minibanda: No hay mucho que aclarar sobre esta, más que se trata de una versión más pequeña de la lija anterior. La ventaja que supone elegir esta opción, es que es posible trabajar esquinas o superficies más pequeñas, de forma más simple y sencilla.
  • Excéntrica: Posee forma de disco y gira de forma excéntrica, de allí su nombre. Es perfecta para lograr cualquier lijado y lo mejor es que brinda un acabado profesional. Es una opción recomendable para los novatos, porque es muy fácil de utilizar.
  • Multiherramienta: Se trata de un equipo que posee muchas funciones, entre ellas puede encontrarse el de corte de materiales u otros. Sin embargo, la función de lijado es la verdaderamente relevante, pues podrá aplicarse a la madera y muchos otros materiales.
  • Vibratoria: También es conocida como lijadora orbital, lleva este nombre debido al movimiento orbital que realiza. Se recomienda para realizar trabajos finos, pues brinda un buen acabado en ellos.

El grano de la lija y los tipos

El grano de una lija es una cualidad que puede tomarse como indicador del tipo de acabado que puede ofrecer esta herramienta; así como también, de la capacidad que posee la lija. Por lo tanto, es importante conocer cuáles son los tipos de granos de lija y en qué casos se recomiendan. En este sentido, estos son:

  • Lijas de grano muy grueso: Su abrasión es muy alta y el número de grano que suelen poseer va desde 40 a 50. Se recomiendan para eliminar pintura, barniz, entre otros.
  • Lijas de grano grueso: Poseen una abrasión alta, siendo su número de grano de 60 a 80. También se recomienda para eliminar materiales de la superficie.
  • Lijas de grano medio o intermedio: La abrasión es intermedia, por lo que son perfectos para retirar materiales y preparar la madera. Su número de grano va desde 100 a 120.
  • Lijas de grano fino: Se recomienda para matizar barnices y eliminar pequeñas imperfecciones, esto debido a su baja abrasión. Estas lijas tienen un número de grano de 150 a 180.
  • Lijas de grano muy fino: Son ideales para retoques finales, pues casi no tienen abrasión. Son lijas con un número de grando de 240 a 400.

En pocas palabras, las lijas que poseen un número de grano alto, ofrecen un acabado más fino y delicado. Mientras que, cuando el número es bajo, la lija tiene una mayor fuerza y su acabado es más eficiente, pues elimina rápidamente cualquier imperfección o material.  

Importancia de utilizar una lija para madera

Utilizar la lija para madera es fundamental para la preparación de este material, sobre todo si se desea pintar o barnizar, pues el lijado es el que permite que la madera absorba estas sustancias y las adhiera correctamente. Además, también funciona perfecto para eliminar pinturas y barnices.

¿Qué ocurre si no se utiliza o se emplea una lija incorrecta?

Elegir una lija incorrecta para la madera puede ocasionar dos posibles resultados, el primero de ellos es el daño en la madera, pues si se escoge una lija demasiado abrasiva esta retirará más de lo necesario. Ahora bien, el segundo resultado es la ineficiencia en el trabajo, pues emplear una lija sin la suficiente abrasión, solo hará que se requiera de un mayor esfuerzo y tiempo a la tarea de lijar.